La Paz bajo presión: Bloqueos y marchas marcarán la semana.

El 1 de mayo se convoca un cabildo en El Alto ante el descontento social por la gestión económica.

Una confluencia de conflictos sociales paraliza la sede de Gobierno y sus principales vías de conexión. Esto ocurre debido al inicio de bloqueos indefinidos, marchas y la ruptura del diálogo entre el Magisterio y el Ejecutivo.
La escalada de tensión culminará este viernes con un cabildo nacional en la ciudad de El Alto. Este evento, convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), definirá acciones directas contra los recientes ajustes económicos y la falta de atención al pliego petitorio de los trabajadores.
Las movilizaciones comienzan este lunes 27 de abril con un bloqueo de caminos indefinido en el norte de La Paz. Esta medida, impulsada por organizaciones interculturales y transportistas, responde a la persistente escasez de diésel que afecta tanto al transporte pesado como a la maquinaria agrícola de la región.
Los dirigentes del sector instan a la población a abastecerse de productos básicos. Además, advierten que la protesta no se levantará hasta recibir respuestas concretas sobre el suministro de carburantes y el mantenimiento de las carreteras.
El dirigente de la COB, Mario Argollo, informó que la decisión de convocar a un cabildo para el 1 de mayo surge ante una respuesta gubernamental que calificó como “80% negativa”. El ente matriz busca ratificar su demanda de incremento salarial y rechazar las políticas de ajuste que, según denuncian, afectan el poder adquisitivo de los afiliados.
A esta movilización se sumará el Magisterio Urbano, sector que dio por terminadas las negociaciones con el Ministerio de Educación tras no alcanzar acuerdos sobre la regularización de ítems. La jornada de protestas también incluye el reclamo de los choferes por el uso de lo que denominan “gasolina desestabilizada”, la cual aseguran ha provocado daños mecánicos en sus herramientas de trabajo.
Por otro lado, tras 18 días de movilización, aproximadamente 300 indígenas y campesinos del norte del país arribaron al municipio de Caranavi en su ruta hacia la sede de Gobierno. Los manifestantes rechazan la Ley 1720 de reconversión de tierras, alegando que esta normativa pone en riesgo la pequeña propiedad y los territorios indígenas al no haber sido consensuada con los sectores afectados.
Con el centro paceño sitiado por marchas y las rutas al norte bloqueadas, la semana se perfila como una de las más críticas. Esto ocurre en medio del descontento multisectorial a pocos días de conmemorarse el Día del Trabajador.
