Pequeño Rubén recibe alta médica tras dos meses internado por accidente aéreo en El Alto

Rubén M. P. M., el niño de 11 años que sobrevivió al accidente aéreo registrado el pasado 27 de febrero en la ciudad de El Alto, fue dado de alta este jueves del Hospital del Norte, después de permanecer dos meses bajo atención médica.

El menor fue uno de los sobrevivientes más afectados por el siniestro, ocurrido cuando una aeronave militar Hércules impactó contra el minibús en el que viajaba junto a su madre, su hermano y otros familiares, quienes lamentablemente perdieron la vida.
La salida de Rubén del hospital estuvo marcada por aplausos, globos y muestras de cariño por parte del personal médico, familiares y autoridades. El niño dejó el centro de salud en silla de ruedas, visiblemente emocionado, dando inicio a una nueva etapa en su proceso de recuperación.
La primera dama, Bibi Urquidi, acompañó al menor durante su alta médica y destacó la fortaleza con la que enfrentó estos meses difíciles.
“Es un milagro, pero ese milagro lo ha hecho Rubén con la fuerza que ha tenido y con el apoyo de todos”, manifestó Urquidi ante los medios.
También estuvieron presentes las ministras de Salud y Deportes, Marcela Flores, y de Educación, Beatriz García, quienes hicieron seguimiento a la evolución del menor durante las últimas semanas.
Como consecuencia del accidente, Rubén sufrió la amputación de ambas piernas y permaneció varias semanas en terapia intensiva. Durante todo este tiempo estuvo acompañado por su padre, quien fue el único sobreviviente de su núcleo familiar presente en el hecho.
Con el alta médica, el niño iniciará ahora una nueva etapa de rehabilitación, con seguimiento especializado y apoyo institucional.
Recibirá beca de por vida y una vivienda social
La primera dama informó además que el Gobierno otorgó a Rubén una beca de estudios de por vida y una vivienda social, cuya entrega está prevista para las próximas semanas.
Urquidi aseguró que el respaldo estatal continuará durante el proceso de rehabilitación y reinserción del menor, con el objetivo de brindarle mejores condiciones para su futuro.
“Estamos muy felices junto a él. Es una bendición la calidad humana que tenemos y sabemos que va a salir adelante”, expresó, mientras Rubén se despedía del personal de salud que lo acompañó durante estos dos meses de recuperación.
